domingo, 7 de abril de 2019

Derecho a morir dignamente

Cuando tenía 32 años, a María José le diagnosticaron esclerosis múltiple, una enfermedad degenerativa que no tiene cura.

Empezó a perder autonomía hasta convertirse en un objeto, movido de la cama al sofá. Tenía una discapacidad del 82% y necesitaba a su marido para todo.
El último año fue terrible. La morfina no le hacía efecto y el dolor era insufrible. Sólo la muerte podía poner fin a tanto sufrimiento.
Ángel y María José

Durante tres décadas, María José pidió morir muchas veces. En octubre dio diversas entrevistas pidiendo la despenalización del suicidio asistido: me gustaría que me ayudaran a morir. Quiero el final cuanto antes.
El miércoles, Ángel, su marido, la ayudó. Le dio a beber Pentobarbital Sódico, la sustancia utilizada en Suiza o Bélgica, donde la eutanasia es legal. Luego le cogió la mano para ayudarla a morir en paz. A continuación, avisó a los servicios sanitarios y les contó lo que había hecho.

María José reivindicaba que los cuidados para reducir el dolor debían coexistir con la eutanasia: un derecho de toda persona con una enfermedad irreversible y con una vida de dependencia y sufrimiento que no desea.
Ángel, el primer detenido en España por un suicidio asistido, pasó la noche en el calabozo. El Código Penal castiga entre dos y diez años a quien coopere al suicidio de una persona, pero rebaja la pena inferior, si hay petición expresa de la víctima y ésta padece una enfermedad grave.  


En España, la Ley 24/2002 regula la autonomía del paciente y las Comunidades Autónomas tienen normativas sobre voluntad vital anticipada o testamento vital.
Es un acto administrativo que recoge los deseos del paciente a tener en cuenta cuando ya no pueda expresarse: eliminar el encarnizamiento terapéutico; la respiración artificial; la alimentación mediante tubo; etc. Es un paso previo a la eutanasia. 
Según una encuesta de Metroscopia de marzo de 2017, el 84% de los españoles está de acuerdo en que los médicos suministren alguna sustancia que ponga fin a la vida de los enfermos incurables que lo soliciten.
Concentración pidiendo que la fiscalía no presente cargos contra Ángel
La pasada semana Pedro Sánchez prometió que, si vuelve a gobernar, regulará la eutanasia para que la muerte sea tan digna como la vida. 

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