Hace tiempo que lxs
marikas anarquistas tienen encuentros periódicos para crear redes de lucha contra
la autoridad, el poder y las diferentes caras de la dominación, como son el
Estado, la religión, el capital y las relaciones personales. Ser marikas supone
una opresión extra en el sistema heteropatriarcal, por lo que los encuentros, autogestionarios
y no mixtos, permiten debatir estrategias frente a la homo-normatividad capitalista
convencional que muestran, por ejemplo, el Pride BCN y el Festival
Circuit.
Este mes de setiembre se
ha diseñado un campamento donde lo prioritario es compartir espacios políticos
de convivencia y de relación, más que de fiesta. Las noches de juerga no serán
eje en este campamento, si no que se opta por conocerse y priorizar “la
estancia del aquí y el ahora” como formas alterativas de crear herramientas de
lucha y conexión. Por ello, también se han incluido actividades que van más con
lo sensitivo y con lo corporal y con esto lograr intimar fuera de los espacios
de desfase y fiesta.


