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domingo, 28 de abril de 2019

Chesck

Paremos a la ultraderecha

ACTUALIZADO EN MAYO DE 2026

Este texto fue escrito en un contexto electoral concreto, pero la cuestión que planteaba no ha envejecido. La ultraderecha no es solo un partido, una campaña o una reacción momentánea. Es una forma de organizar el miedo, señalar enemigos internos y convertir la desigualdad, el machismo, el racismo o el autoritarismo en sentido común.

Leído hoy, conviene separar lo coyuntural de lo importante. El problema no era únicamente una candidatura concreta, sino el avance de discursos que presentan la libertad como privilegio de unos pocos y la seguridad como excusa para recortar derechos a muchos.

Parar a la ultraderecha no puede reducirse a votar cada cierto tiempo. También exige memoria histórica, organización social, cultura democrática, feminismo, antirracismo, defensa de los servicios públicos y una política capaz de dar respuestas reales a quienes viven con miedo, precariedad o abandono.

Por eso conviene releer esta entrada como una advertencia democrática. La ultraderecha crece cuando una sociedad olvida su historia, se acostumbra a la desigualdad y acepta que la rabia de los de abajo sea dirigida contra otros de abajo.


Desde que VOX está imponiendo sus tesis a PP y Ciudadanos, la ultraderecha es un monstruo de tres cabezas. Un monstruo, uno y trino, que defiende una España franquista en blanco y negro.

Una España autoritaria, centralista, ultraespañolista, con supresión permanente de la autonomía de Cataluña, machista, LGTBIfóbica, racista, islamófoba, con bajadas de impuestos a los ricos y con más recortes del estado de bienestar.

Las tres cabezas del monstruo de la ultraderecha


domingo, 7 de abril de 2019

Chesck

Brunéi matará a los homosexuales a pedradas

ACTUALIZADO EN MAYO DE 2026

Este texto fue escrito cuando Brunéi aprobó un código penal islámico que contemplaba castigos brutales contra las personas homosexuales, incluida la muerte por lapidación. La protesta internacional obligó después al sultán a anunciar que no aplicaría la pena de muerte en esos casos, pero el fondo del problema no desapareció: las relaciones homosexuales siguieron criminalizadas.

Leído hoy, el texto conserva su sentido porque muestra hasta dónde puede llegar un poder político y religioso cuando convierte la moral en castigo de Estado. No se trataba solo de una ley extrema. Se trataba de enviar un mensaje de miedo a quienes ya vivían obligados al silencio, la ocultación o el exilio interior.

La suspensión práctica de una pena no equivale a libertad. Mientras una vida pueda ser considerada delito por amar, desear o existir fuera de la norma impuesta, la amenaza permanece. A veces la violencia del Estado no necesita ejecutarse para disciplinar: basta con estar escrita en la ley.

Por eso conviene releer esta entrada como una denuncia de la criminalización de las personas LGTBI en cualquier lugar del mundo. Ninguna tradición, religión o soberanía puede justificar que un Estado convierta la identidad y el deseo en causa de persecución.


En Brunéi, la homosexualidad se castigaba con 10 años de cárcel. A partir del 3 de abril, las personas adúlteras y los varones homosexuales serán apedreados hasta la muerte. Las lesbianas azotadas.
A los ladrones se les amputará la mano derecha en su primer robo y el pie izquierdo en el segundo. Las personas vestidas de otro género irán a la cárcel.
A todos: niños, adultos, locales y extranjeros. Musulmanes y no musulmanes.

domingo, 28 de octubre de 2018

Chesck

Bolsonaro es una amenaza para el mundo


Hoy tiene lugar la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil. Ante la gran probabilidad de que Bolsonaro salga elegido, Noam Chomsky, Naomi Klein, Ada Colau, Benoît Hamon y nueve personas más, han firmado el texto impulsado por la asociación francobrasileña Autres Brésils que viene a continuación. 
Mujeres y activistas LGTB, defensores de los derechos humanos, ecologistas y pueblos indígenas, todos están en riesgo por la candidatura de la extrema derecha que representa Bolsonaro.

domingo, 2 de septiembre de 2018

Chesck

V Encuentro Marika

Hace tiempo que lxs marikas anarquistas tienen encuentros periódicos para crear redes de lucha contra la autoridad, el poder y las diferentes caras de la dominación, como son el Estado, la religión, el capital y las relaciones personales. Ser marikas supone una opresión extra en el sistema heteropatriarcal, por lo que los encuentros, autogestionarios y no mixtos, permiten debatir estrategias frente a la homo-normatividad capitalista convencional que muestran, por ejemplo, el Pride BCN  y el Festival Circuit.

Este mes de setiembre se ha diseñado un campamento donde lo prioritario es compartir espacios políticos de convivencia y de relación, más que de fiesta. Las noches de juerga no serán eje en este campamento, si no que se opta por conocerse y priorizar  “la estancia del aquí y el ahora” como formas alterativas de crear herramientas de lucha y conexión. Por ello, también se han incluido actividades que van más con lo sensitivo y con lo corporal y con esto lograr intimar fuera de los espacios de desfase y fiesta.