Mostrando entradas con la etiqueta Represión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Represión. Mostrar todas las entradas

domingo, 15 de diciembre de 2019

Arde Chile

Chesck

ACTUALIZADO EN MAYO DE 2026

Este texto fue escrito al calor del estallido social chileno de 2019. Lo que empezó con una protesta contra la subida del metro expresó algo mucho más profundo: el cansancio de una sociedad golpeada por la desigualdad, la precariedad y la conversión de derechos básicos en negocio.

Los años posteriores no cerraron aquella herida. El proceso constitucional que nació de la revuelta abrió una posibilidad histórica, pero no consiguió transformar la indignación social en un nuevo pacto colectivo. Chile rechazó primero una propuesta constitucional de orientación progresista y después otra de signo conservador. La vieja fractura siguió abierta.

Por eso conviene releer hoy este texto sin reducirlo a una noticia antigua. “Arde Chile” no habla solo de Chile. Habla de lo que ocurre cuando una sociedad aguanta demasiado tiempo una vida organizada contra la mayoría. Habla de rabia, de dignidad, de calle y de la dificultad de convertir una revuelta justa en cambios duraderos.

Cinco años después, la pregunta sigue en pie: ¿cómo transformar la indignación popular en derechos reales, memoria de los reprimidos y poder democrático desde abajo?


Chile lleva varias semanas manifestándose contra la extrema desigualdad creada por el sistema neoliberal impuesto por la dictadura del general Pinochet y continuada por sus sucesores.

Lo que empezó siendo una revuelta de estudiantes de secundaria, negándose a pagar el aumento del billete del metro, ha acabado por convertirse en una manifestación sin precedentes que ha paralizado a todo el país.
La fuerte represión policial y militar ejercida indiscriminadamente contra los manifestantes fue denunciada ayer por la ONU, en su informe sobre la conculcación de los derechos humanos en Chile.

domingo, 20 de octubre de 2019

Barcelona, la “Rosa de Foc”

Chesck

ACTUALIZADO EN MAYO DE 2026

Este texto fue escrito en octubre de 2019, en una Barcelona sacudida por protestas, tensión política y una memoria rebelde que volvía a ocupar las calles. El título recuperaba una vieja imagen de la ciudad: Barcelona como “Rosa de Foc”, una ciudad atravesada por revueltas, organización popular, represión y deseo de libertad.

Leído hoy, el texto no debe entenderse solo como una reacción a un momento concreto. Habla de algo más amplio: de cómo las ciudades guardan memoria, de cómo el poder intenta reducir la protesta a desorden, y de cómo la calle puede volver a ser un espacio de dignidad colectiva cuando las instituciones cierran caminos.

La Barcelona rebelde no pertenece solo al pasado. Está hecha de huelgas, barricadas, ateneos, barrios, fábricas, plazas, canciones, derrotas y esperanzas. Cada generación la nombra de una manera distinta, pero la pregunta de fondo permanece: quién manda en la ciudad y quién tiene derecho a imaginarla de nuevo.

Por eso conviene releer hoy esta entrada como una pieza de memoria política, no como una simple crónica de actualidad. Barcelona vuelve una y otra vez porque en ella se cruzan conflicto social, identidad popular, represión y deseo de cambiarlo todo desde abajo.


Rosa de Foc (Rosa de Fuego) fue el sobrenombre que se le dio a Barcelona en las primeras décadas del siglo XX.

Friederich Engels ya dijo, en su día, que Barcelona era la ciudad con más barricadas por metro cuadrado.

Si con todo lo que has conocido esta semana todavía no has tomado partido sobre lo que pasa en Cataluña, es que ya has tomado partido. El partido de la represión.

Antes de condenar la violencia directa de estas noches en Barcelona, hay que condenar la violencia estructural y la violencia cultural que la originan. Estas otras dos violencias son las únicas responsables de que esa violencia directa exista.

Barcelona. La Rosa de Foc. 2019.10.15

lunes, 7 de octubre de 2019

¿Qué es la desobediencia civil?

Chesck

La desobediencia civil aparece cuando la obediencia deja de ser una virtud y se convierte en complicidad. No nace del capricho ni de la rabia individual, sino de una decisión consciente: enfrentarse públicamente a una ley, una orden o una institución cuando sostienen una injusticia.

No toda protesta es desobediencia civil. Para serlo necesita responsabilidad, claridad ética, dimensión colectiva y voluntad de asumir las consecuencias. Su fuerza no está solo en desobedecer, sino en mostrar que la legalidad puede quedarse por debajo de la justicia.

Por eso la desobediencia civil permite entender muchas luchas: la defensa de derechos frente a leyes injustas, la memoria antifranquista, el feminismo, el antimilitarismo, la protesta social y las formas de poder construidas desde abajo.

La desobediencia civil consiste en desobedecer leyes injustas.

En la desobediencia civil prima la legitimidad, en lugar de la legalidad.



sábado, 5 de octubre de 2019

Chesck

ACTUALIZADO EN MAYO DE 2026

Este texto fue escrito en un momento en que la criminalización del independentismo catalán ocupaba el centro del debate político y mediático. Leído hoy, no debe entenderse solo como una reacción a una coyuntura concreta, sino como parte de una cuestión más profunda: el uso de aparatos del Estado, informes policiales, filtraciones, espionaje o campañas de descrédito contra adversarios políticos.

Con el paso de los años, términos como “Operación Cataluña”, “cloacas del Estado” o “Pegasus” han dejado de ser simples denuncias de parte para convertirse en materias investigadas en sede parlamentaria. Eso no resuelve todas las responsabilidades, pero confirma que el problema no era imaginario ni menor.

El fondo democrático sigue siendo el mismo: ningún Estado puede defender la legalidad usando zonas oscuras, guerra sucia o manipulación informativa. Cuando la razón de Estado se coloca por encima de los derechos, la democracia se estrecha y la disidencia queda marcada como amenaza.

Por eso conviene releer esta entrada como una advertencia. El problema no es solo Cataluña. El problema es qué tipo de democracia queda cuando los poderes opacos pueden actuar contra movimientos políticos, sociales o nacionales sin transparencia, control ni rendición de cuentas.


Han enviado 500 guardias civiles a detener a gente de los CDR para imponer su falso relato de la violencia independentista.
Han difundido una nota de prensa ambigua, afinada por el fiscal. Corregida y aumentada por los medios de manipulación mediática.

Multa de 10.401 euros por 0,01 gramos de marihuana

Chesck

ACTUALIZADO EN MAYO DE 2026

Este texto fue escrito a partir de una sanción desproporcionada: una multa de 10.401 euros por una cantidad mínima de marihuana. Más allá del caso concreto, la entrada señalaba uno de los rasgos más duros de la llamada Ley Mordaza: convertir conductas menores en castigos económicos capaces de golpear con mucha más fuerza a quien menos tiene.

Leído hoy, el problema sigue siendo de fondo. No se trata solo de drogas, ni solo de una multa. Se trata de un modelo de control social que usa la sanción administrativa para castigar sin pasar por un juicio penal, trasladando al ciudadano la carga de recurrir, pagar o resignarse.

Cuando una norma permite multas enormes por hechos de escasa entidad, la pregunta ya no es únicamente jurídica. Es política y social: a quién protege realmente la ley, a quién intimida y qué tipo de obediencia fabrica cuando convierte la pobreza en indefensión.

Por eso conviene releer esta entrada como una crítica a la penalización de la vida cotidiana. La represión no siempre llega con grandes titulares. A veces llega en forma de multa, expediente y miedo a no poder pagar.


Un policía de Yecla, en Murcia, para a un chaval y le hace vaciar los bolsillos: mechero, llaves, móvil y un “grinder”. Un molinillo portátil de triturar marihuana.

El policía encuentra unas partículas de color verde. Según el Laboratorio científico, son 0,01 gramos de marihuana.
En aplicación de la Ley Mordaza, el policía le impone una multa de 10.401 euros, por reincidente.

domingo, 28 de abril de 2019

Cataluña: pactismo “procesista” o desobediencia civil.

Chesck

ACTUALIZADO EN MAYO DE 2026

Este texto fue escrito en un momento en que el independentismo catalán vivía una tensión profunda entre negociación institucional, cálculo partidista y movilización en la calle. La pregunta que planteaba entonces sigue teniendo sentido: qué ocurre cuando un movimiento nacido de la desobediencia acaba atrapado entre pactos, elecciones, represión y gestión del propio desgaste.

Leído hoy, el texto no debe entenderse solo como una discusión interna del procés. Habla de un problema más amplio: cómo los movimientos populares pueden perder fuerza cuando delegan demasiada energía en las instituciones, y cómo también pueden agotarse si convierten la épica de la calle en una consigna sin estrategia.

La desobediencia civil no es un gesto romántico ni una simple negativa a obedecer. Es una forma organizada de conflicto democrático cuando las vías normales quedan bloqueadas. Pero para tener sentido necesita comunidad, objetivos claros, capacidad de sostenerse y una relación honesta entre lo que se promete y lo que realmente se puede hacer.

Por eso conviene releer esta entrada como una reflexión sobre los límites del pactismo y también sobre los límites de la desobediencia si no se construye desde abajo. La cuestión sigue abierta: cómo transformar una fuerza colectiva en poder real sin que la absorban los despachos ni la queme la frustración.


Cataluña ha sido uno de los temas que ha ocupado más tiempo en los debates electorales de los cuatro grandes partidos. En ninguno de estos debates han participado los partidos que defienden la independencia de Cataluña.
¿Qué les han ofrecido los cuatro grandes partidos a los independentistas catalanes? ¿Qué posición tienen los partidos independentistas, que no han podido intervenir en los debates electorales a pesar de ser la quinta y la sexta fuerzas más importantes del Congreso?
Hay dos posiciones dentro del independentismo: una, el llamado “pactismo procesista”, puramente gestual; otra, la desobediencia civil.


Paremos a la ultraderecha

Chesck

ACTUALIZADO EN MAYO DE 2026

Este texto fue escrito en un contexto electoral concreto, pero la cuestión que planteaba no ha envejecido. La ultraderecha no es solo un partido, una campaña o una reacción momentánea. Es una forma de organizar el miedo, señalar enemigos internos y convertir la desigualdad, el machismo, el racismo o el autoritarismo en sentido común.

Leído hoy, conviene separar lo coyuntural de lo importante. El problema no era únicamente una candidatura concreta, sino el avance de discursos que presentan la libertad como privilegio de unos pocos y la seguridad como excusa para recortar derechos a muchos.

Parar a la ultraderecha no puede reducirse a votar cada cierto tiempo. También exige memoria histórica, organización social, cultura democrática, feminismo, antirracismo, defensa de los servicios públicos y una política capaz de dar respuestas reales a quienes viven con miedo, precariedad o abandono.

Por eso conviene releer esta entrada como una advertencia democrática. La ultraderecha crece cuando una sociedad olvida su historia, se acostumbra a la desigualdad y acepta que la rabia de los de abajo sea dirigida contra otros de abajo.


Desde que VOX está imponiendo sus tesis a PP y Ciudadanos, la ultraderecha es un monstruo de tres cabezas. Un monstruo, uno y trino, que defiende una España franquista en blanco y negro.

Una España autoritaria, centralista, ultraespañolista, con supresión permanente de la autonomía de Cataluña, machista, LGTBIfóbica, racista, islamófoba, con bajadas de impuestos a los ricos y con más recortes del estado de bienestar.

Las tres cabezas del monstruo de la ultraderecha


domingo, 7 de abril de 2019

Brunéi matará a los homosexuales a pedradas

Chesck

ACTUALIZADO EN MAYO DE 2026

Este texto fue escrito cuando Brunéi aprobó un código penal islámico que contemplaba castigos brutales contra las personas homosexuales, incluida la muerte por lapidación. La protesta internacional obligó después al sultán a anunciar que no aplicaría la pena de muerte en esos casos, pero el fondo del problema no desapareció: las relaciones homosexuales siguieron criminalizadas.

Leído hoy, el texto conserva su sentido porque muestra hasta dónde puede llegar un poder político y religioso cuando convierte la moral en castigo de Estado. No se trataba solo de una ley extrema. Se trataba de enviar un mensaje de miedo a quienes ya vivían obligados al silencio, la ocultación o el exilio interior.

La suspensión práctica de una pena no equivale a libertad. Mientras una vida pueda ser considerada delito por amar, desear o existir fuera de la norma impuesta, la amenaza permanece. A veces la violencia del Estado no necesita ejecutarse para disciplinar: basta con estar escrita en la ley.

Por eso conviene releer esta entrada como una denuncia de la criminalización de las personas LGTBI en cualquier lugar del mundo. Ninguna tradición, religión o soberanía puede justificar que un Estado convierta la identidad y el deseo en causa de persecución.


En Brunéi, la homosexualidad se castigaba con 10 años de cárcel. A partir del 3 de abril, las personas adúlteras y los varones homosexuales serán apedreados hasta la muerte. Las lesbianas azotadas.
A los ladrones se les amputará la mano derecha en su primer robo y el pie izquierdo en el segundo. Las personas vestidas de otro género irán a la cárcel.
A todos: niños, adultos, locales y extranjeros. Musulmanes y no musulmanes.

domingo, 23 de diciembre de 2018

Dos años por grabar en la Cripta de los Caídos de Pamplona

Chesck

ACTUALIZADO EN MAYO DE 2026

Este texto fue escrito cuando todavía resultaba escandalosamente posible perseguir penalmente a quienes intentaban documentar lo que ocurría en la cripta del Monumento a los Caídos de Pamplona. El caso de Clemente Bernad y Carolina Martínez no hablaba solo de una grabación. Hablaba del choque entre memoria democrática, derecho a informar y persistencia simbólica del franquismo.

Leído hoy, el texto gana otra dimensión. Aquel edificio ya no puede verse solo como un resto incómodo del pasado. Es una pieza activa de la disputa por la memoria: qué se recuerda, qué se oculta, quién tiene derecho a mirar y qué poderes siguen defendiendo espacios de exaltación franquista como si fueran ámbitos privados.

La cuestión de fondo sigue siendo la misma: una democracia no se mide solo por sus leyes, sino por su capacidad para mirar de frente sus zonas oscuras. Cuando investigar, filmar o contar lo que ocurre en un lugar cargado de memoria represiva acaba ante los tribunales, el problema deja de ser una cámara y pasa a ser el miedo a la verdad.

Por eso conviene releer esta entrada como una pieza sobre memoria, censura y franquismo persistente. La cripta no era solo un espacio físico. Era una pregunta política: qué hacemos con los lugares que todavía protegen a los vencedores y siguen negando plena reparación a las víctimas.


Clemente Bernard y Carolina Martínez se enfrentan a dos años de cárcel y a una multa de 12.000 euros por revelación de secretos en la grabación de la película "A sus muertos" en la cripta del Monumento de los Caídos en Pamplona.

Dicho monumento es el segundo monumento franquista más grande de España y tiene en su cripta las tumbas de los generales golpistas Mola y Sanjurjo, que fueron exhumados en 2016.

Monumento a los Caídos en Pamplona

domingo, 28 de octubre de 2018

Bolsonaro es una amenaza para el mundo

Chesck

Hoy tiene lugar la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil. Ante la gran probabilidad de que Bolsonaro salga elegido, Noam Chomsky, Naomi Klein, Ada Colau, Benoît Hamon y nueve personas más, han firmado el texto impulsado por la asociación francobrasileña Autres Brésils que viene a continuación. 
Mujeres y activistas LGTB, defensores de los derechos humanos, ecologistas y pueblos indígenas, todos están en riesgo por la candidatura de la extrema derecha que representa Bolsonaro.

sábado, 14 de abril de 2018

El ministro de Educación, Méndez de Vigo era un facha

Chesck


En el 76 ya eran unos fachas. Ahora continúan siéndolo. El actual Ministro de Educación, Iñigo Méndez de Vigo, defendió entonces la violencia de extrema derecha, junto con otros 16 alumnos de Derecho de la Complutense.
Escribieron una carta al ministro de Educación de entonces, Carlos Robles Piquer, que se publicó el 21 de marzo de 1976 en “La Voz de Galicia”.

Carta defendiendo la violencia de extrema derecha

domingo, 25 de marzo de 2018

Manifesto: “Basta xa!”

Chesck

Como galegas e galegos, que sabemos moito de humillacións e de falta de respecto á nosa dignidade como pobo, manifestamos a nosa repulsa pola forma en que o Estado español está a tratar o pobo catalán, as súas institucións democráticas e os seus e as súas lexítimas representantes políticas.
Repudiamos, e sentímonos tamén ameazados e ameazadas, polo empeño do Estado español no recurso á represión en forma de embargos, procesos, cárcere e exilio como contestación á manifestación da vontade política do pobo catalán, expresada nas urnas, a favor dun referendo de autodeterminación, e, en todo caso, a favor da superación do marco autonómico.
Consideramos que se está perseguindo dirixentes da Cataluña polo único feito de expresaren libremente as súas ideas socialmente e na sede das institucións políticas constituídas democraticamente, conforme á legalidade e á lexitimidade que lles deu o pobo catalán, sen que en ningún momento cometesen por iso delitos de sedición e rebeldía. Avergoña e entristece a violencia institucional, xudicial e policial, que o Estado español, co Goberno á fronte, está empregando, impropias dun Estado minimamente democrático.
Basta xa!. Queremos a liberdade inmediata de todos os presos e presas políticas perseguidas e encarceradas polo simple feito de defenderen por métodos pacíficos que o pobo catalán existe e ten unha vontade política expresada democraticamente nas urnas, que debe ser respectada.
Manifesto: "Basta Xa!"

viernes, 23 de marzo de 2018

El Obispo de San Sebastián no entiende de pajas

Chesck

Hay muchos tipos de pajas, señor obispo. No le negaré que algunas pajas pueden ser agresivas, como las sado-masoquistas. Pero hay muchos tipos de pajas que no constituyen ningún tipo de “agresión al propio cuerpo”.  
Sobre ese tema puede pedir asesoramiento de expertos pajilleros y pajilleras, con probada práctica y experiencia, que ya hace tiempo que tienen el tema por la mano. Seguro que, con lo inteligente que es usted, le bastarán unas cuantas lecciones para reciclarse y ponerse al día en lo que a pajas se refiere.
También puede autogestionar usted mismo sus aprendizaje pajeril, bajándose los videos porno de Internet que mejor respondan a sus preferencias sexuales. Desde la Wi-Fi de su palacio episcopal de San Sebastián, ese palacio que pagamos todos cuantos vivimos en las Españas.
El Obispo Munilla necesita reciclarse en cuanto a pajas

miércoles, 21 de marzo de 2018

Despedido de El Periódico el dibujante Ferreres por su actitud crítica con el PP

Chesck
Ya no hace falta que los jueces persigan dibujantes, cantantes, raperos, titiriteros, tuiteros, cómicos, etc. Basta el “control editorial” para despedir a cualquier persona crítica con el Partido Podrido. Esto es lo que ha pasado en Cataluña con el dibujante Miquel Ferreres, despedido el 1 de marzo de El Periódico, donde publicaba un chiste diario.

Ya hacía meses que los chistes de Ferreres eran críticos con la represión del gobierno español contra Catalunya. Su último dibujo, el de su despedida,  no fue publicado. En él aparecía cayendo sobre su mesa de dibujo un 155 gigante, el artículo de la Constitución por el que el PP, con apoyo del PSOE y Ciudadanos ha intervenido Cataluña. Mientras Ferreres salía huyendo mientras exclamaba "¡Uy, por los pelos!". Un dibujo que era una crítica final a la decisión de despedirlo.
La censura de esta viñeta provocó multitud de protestas, tanto hacia El Periódico, como hacia su director, Enric Hernández. Además tuvo un  "efecto Streisand", ya que mucha gente conoció ese dibujo tras saber que había sido censurado.
El artículo 155 de la Constitución cae sobre la mesa de Ferreres


Desde el 1 de marzo, Miquel Ferreres publica sus viñetas en el diario Ara. Antes, el ilustrador catalán de 68 años trabajó en El Correo Catalán, Diari de Barcelona, El País, l'Avui y La Vanguardia..
Para ver más dibujos críticos de Ferreres clica "Lee Mas".

lunes, 19 de marzo de 2018

España al borde de un ataque de nervios

Chesck

Ayer se proyectó en Ginebra el documental "España al borde de un ataque de nervios", de Sylvain Louvet, Gary Grabli y Julie Peyrard sobre el referéndum del 1 de Octubre en Cataluña. La proyección tuvo lugar durante el debate sobre la independencia en Cataluña organizado por el Festival Internacional de Cine y el Foro de Derechos Humanos (FIFDH).
En el debate participó el expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont, que llegó con media hora de retraso y fue recibido con aplausos por el público.  Las entradas estaban agotadas desde hace semanas y al mismo asistieron unas 900 personas, entre el público y numerosos periodistas.

domingo, 18 de marzo de 2018

Willy Toledo ante el juez por insultar a Dios y a la Virgen

Chesck

"Yo me cago en dios y me sobra mierda para cagarme en el dogma de la santidad y virginidad de la Virgen María. Este país es una vergüenza insoportable. Me puede el asco. Iros a la mierda. Viva el coño insumiso", dijo el actor Willy Toledo en su perfil de Facebook.
Willy Toledo investigado