En la foto, una de las marchas que llenaron Santiago en 2019. Millones de personas salieron a la calle contra la desigualdad que dejó Pinochet. Aquí cuento qué pedían y cómo los reprimieron. Y por qué los jóvenes perdieron el miedo.

En la foto, una de las marchas que llenaron Santiago en 2019. Millones de personas salieron a la calle contra la desigualdad que dejó Pinochet. Aquí cuento qué pedían y cómo los reprimieron. Y por qué los jóvenes perdieron el miedo.

Los contenedores quemados son solo la punta visible del iceberg. Debajo están la violencia invisible de las estructuras (trabajo, vivienda, sanidad…) y la de la cultura (creencias, costumbres, religiones…). Barcelona ardió en octubre de 2019. Aquí explico por qué.

La esclavitud, el colonialismo, el holocausto y el apartheid fueron legales. Los impusieron a sangre y fuego personas que obedecían órdenes. Los derechos que hoy tenemos los consiguió mucha gente que incumplió la ley luchando por ellos. Con desobediencia civil, activa y pasiva. Y funciona.

En la imagen, el «material peligroso» que encontró la Guardia Civil: bolsas, cazuelas y una garrafa. Con eso acusaron de terrorismo a gente de los CDR en 2019. Aquí van los cinco puntos negros de la operación.

A un chaval de Yecla, un policía le quita un molinillo de marihuana. El laboratorio encuentra en él 0,01 gramos. Le ponen una multa de 10.401 euros. Así funciona la Ley Mordaza.

En la imagen, la gente frente a la policía. Abril de 2019, antes de las elecciones. Al independentismo catalán le ofrecían dos salidas: las ultraderechas, porrazos sin pacto; el PSOE, pacto sin referéndum. Había una tercera: la desobediencia civil, como en el referéndum prohibido del 1 de octubre.

En la imagen, el monstruo de tres cabezas en 2019: Ciudadanos, PP y VOX. Busca culpables entre los de abajo: inmigrantes, mujeres, catalanes. Aquí propongo tres formas de pararlo.

En la imagen, Brunéi y su sultán. En 2019 aprobó una ley contra las personas homosexuales: muerte a pedradas. Apenas hubo condenas oficiales. El sultán tiene petróleo y amigos ricos. Aquí cuento la ley y qué países miraron hacia otro lado.

En la imagen, el Monumento a los Caídos de Pamplona y los dos cineastas que grabaron sus misas franquistas: Clemente Bernad y Carolina Martínez. Por grabarlas, se sentaron en el banquillo. Esta es su historia.

En 2018, Chomsky, Naomi Klein y Ada Colau avisaron: Bolsonaro es una amenaza. Ganó. Gobernó cuatro años. Y en 2025 el Supremo de Brasil lo condenó a 27 años de cárcel por intentar un golpe de Estado. Este era el aviso:

En 2018, el obispo José Ignacio Munilla dijo que masturbarse es «una agresión al propio cuerpo». Le escribí esta carta. Hoy es obispo de Orihuela-Alicante, pero la carta sigue vigente.

En 2017, el actor Willy Toledo escribió en Facebook una frase contra Dios y la Virgen. Abogados Cristianos lo denunció. Acabó detenido y juzgado. Al final, lo absolvieron.
