Mostrando entradas con la etiqueta Ciudadanos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ciudadanos. Mostrar todas las entradas

domingo, 28 de abril de 2019

Cataluña: pactismo “procesista” o desobediencia civil.

Chesck

ACTUALIZADO EN MAYO DE 2026

Este texto fue escrito en un momento en que el independentismo catalán vivía una tensión profunda entre negociación institucional, cálculo partidista y movilización en la calle. La pregunta que planteaba entonces sigue teniendo sentido: qué ocurre cuando un movimiento nacido de la desobediencia acaba atrapado entre pactos, elecciones, represión y gestión del propio desgaste.

Leído hoy, el texto no debe entenderse solo como una discusión interna del procés. Habla de un problema más amplio: cómo los movimientos populares pueden perder fuerza cuando delegan demasiada energía en las instituciones, y cómo también pueden agotarse si convierten la épica de la calle en una consigna sin estrategia.

La desobediencia civil no es un gesto romántico ni una simple negativa a obedecer. Es una forma organizada de conflicto democrático cuando las vías normales quedan bloqueadas. Pero para tener sentido necesita comunidad, objetivos claros, capacidad de sostenerse y una relación honesta entre lo que se promete y lo que realmente se puede hacer.

Por eso conviene releer esta entrada como una reflexión sobre los límites del pactismo y también sobre los límites de la desobediencia si no se construye desde abajo. La cuestión sigue abierta: cómo transformar una fuerza colectiva en poder real sin que la absorban los despachos ni la queme la frustración.


Cataluña ha sido uno de los temas que ha ocupado más tiempo en los debates electorales de los cuatro grandes partidos. En ninguno de estos debates han participado los partidos que defienden la independencia de Cataluña.
¿Qué les han ofrecido los cuatro grandes partidos a los independentistas catalanes? ¿Qué posición tienen los partidos independentistas, que no han podido intervenir en los debates electorales a pesar de ser la quinta y la sexta fuerzas más importantes del Congreso?
Hay dos posiciones dentro del independentismo: una, el llamado “pactismo procesista”, puramente gestual; otra, la desobediencia civil.


Paremos a la ultraderecha

Chesck

ACTUALIZADO EN MAYO DE 2026

Este texto fue escrito en un contexto electoral concreto, pero la cuestión que planteaba no ha envejecido. La ultraderecha no es solo un partido, una campaña o una reacción momentánea. Es una forma de organizar el miedo, señalar enemigos internos y convertir la desigualdad, el machismo, el racismo o el autoritarismo en sentido común.

Leído hoy, conviene separar lo coyuntural de lo importante. El problema no era únicamente una candidatura concreta, sino el avance de discursos que presentan la libertad como privilegio de unos pocos y la seguridad como excusa para recortar derechos a muchos.

Parar a la ultraderecha no puede reducirse a votar cada cierto tiempo. También exige memoria histórica, organización social, cultura democrática, feminismo, antirracismo, defensa de los servicios públicos y una política capaz de dar respuestas reales a quienes viven con miedo, precariedad o abandono.

Por eso conviene releer esta entrada como una advertencia democrática. La ultraderecha crece cuando una sociedad olvida su historia, se acostumbra a la desigualdad y acepta que la rabia de los de abajo sea dirigida contra otros de abajo.


Desde que VOX está imponiendo sus tesis a PP y Ciudadanos, la ultraderecha es un monstruo de tres cabezas. Un monstruo, uno y trino, que defiende una España franquista en blanco y negro.

Una España autoritaria, centralista, ultraespañolista, con supresión permanente de la autonomía de Cataluña, machista, LGTBIfóbica, racista, islamófoba, con bajadas de impuestos a los ricos y con más recortes del estado de bienestar.

Las tres cabezas del monstruo de la ultraderecha


jueves, 13 de septiembre de 2018

Cataluña no está partida en dos

Chesck
La celebración de la Diada en Cataluña en 2018 ha sido una de las más multitudinarias que se recuerda. Se ha reivindicado la Independencia, la República Catalana y la Libertad de los presos políticos independentistas.
La Diada ha puesto de manifiesto que la reivindicación independentista no ha perdido fuelle, sino que sigue más viva que nunca. También ha servido para rebatir, una vez más, el falso relato de que Cataluña está partida en dos mitades.
Independencia, República Catalana y Libertad Presos Políticos

lunes, 13 de agosto de 2018

¿Es Ciudadanos un partido prefascista?

Chesck
¿Son fascistas los escuadrones promovidos por Ciudadanos para provocar violencia donde no la hay? Sí. Claramente sí. Ciudadanos ha evitado condenar el franquismo (ver video) y nunca le han molestado ni los símbolos, ni las banderas franquistas. Pero pancartas y lacitos amarillos sí. 
Defienden los espacios públicos, pero no quieren que en ellos se exprese todo el mundo. Eliminan las expresiones que no les gustan. Cuando lo hacen con agresión y violencia, eso es fascismo. Algo que no ha hecho ni el PP.