sábado, 29 de diciembre de 2018

Las Saturnales romanas origen de las fiestas navideñas (SIN REVISAR)

En la imagen, las saturnales tal como las pintó Callet en 1783: una fiesta romana de desmadre en diciembre. Los amos servían a los esclavos y la gente se emborrachaba. La Navidad se montó encima. Aquí cuento cómo.

Saturnalia, cuadro de Antoine-François Callet (1783)
«Saturnalia», de Antoine-François Callet (1783)

Las fiestas navideñas no tienen origen cristiano.

Se superpusieron a las saturnales romanas, en honor a Saturno, dios de la agricultura. Se celebraban del 17 al 23 de diciembre.

El 25 de diciembre celebraban el nacimiento del dios Sol, el Sol Invictus: desde el solsticio de invierno, los días se alargan.

Niño trabajando en un taller: yo y todos mis amigos explotados te deseamos felices fiestas

El papa Juan Pablo II, con toda su jeta, consideró «lógico y natural sustituir esa fiesta con la celebración del único y verdadero sol, Jesucristo» (1993). Y el papa Benedicto XVI dijo que «la Navidad asumió una forma definida en el siglo IV, cuando tomó el lugar de la fiesta romana del Sol Invictus» (2009).

Medallón del Sol Invictus
El Sol Invictus

Durante las saturnales, los romanos decoraban las casas con plantas y encendían velas. Las fiestas empezaban con un sacrificio en el templo de Saturno, al pie de la colina del Capitolio, en Roma. Le seguía un gran banquete público. Y después, un ambiente de absoluto desmadre y libertinaje.

Saturnalia Festival: dibujo de estilo griego
El desmadre de las fiestas saturnales

Se cerraban las escuelas, el Senado y los tribunales. No se permitía la guerra. Los amos servían la mesa a sus esclavos, que podían emborracharse e insultar a sus amos. Además recibían una generosa paga extra en monedas o en vino.

Se hacía cachondeo, mofa y caricatura de las leyes y de los cargos públicos. Se aplazaba la ejecución de los condenados a muerte. Se suspendía el comercio. Se permitían todo tipo de apuestas y juegos de azar.

Se regalaban saquitos de nueces, velas o pequeños muñecos de arcilla. Y cualquiera podía ser víctima de un regalo de broma.

El cristianismo tomó la palabra latina nativitas (Navidad), que significa nacimiento. Y cambió el nacimiento del Sol por el de Jesús, una fiesta que no se celebraba en los primeros siglos del cristianismo.

La palabra Christmas viene del inglés antiguo Cristes mæsse, la misa de Cristo. Se usó por primera vez en 1038.

Puestos a celebrar, yo me apunto al desmadre de las saturnales. Y a ser posible todo el año. Unas saturnales permanentes.

Para terminar, unos villancicos políticos irreverentes: «Las muñecas con farlopa se dirigen al portal» (para Ciudadanos), «Arre, arre, arre, bandera aguileña» (para los fachas en general), «Pero mira cómo vienen, con la ley que les da brío» (para los piolines que apalizaron a la gente que fue a votar el 1 de octubre de 2017 en Catalunya) y «Feliz Hispanidad, feliz Hispanidad, que es como un ano en su totalidad» (para el mensaje de Nochebuena de Felipe VI).