Este texto fue escrito en torno a una canción de Siniestro Total que convertía la provocación, el humor negro y la memoria antifranquista en una forma de ajuste simbólico con el pasado. Más allá de la canción concreta, la entrada hablaba de algo más profundo: la dificultad de una sociedad para cerrar dignamente una historia cuando los verdugos han tenido demasiadas veces mejor sepultura pública que sus víctimas.
Leído hoy, el texto conserva su sentido porque la memoria democrática no se resuelve solo cambiando nombres, trasladando restos o aprobando leyes. También exige disputar los símbolos, las canciones, los relatos y los silencios que durante décadas presentaron el franquismo como una herencia incómoda pero tolerable.
La irreverencia puede ser una forma de justicia poética cuando la solemnidad oficial ha servido para ocultar el dolor de los vencidos. Reírse del poder muerto no borra los crímenes, pero rompe el respeto impuesto hacia quienes nunca respetaron la vida, la libertad ni la dignidad de sus enemigos.
Por eso conviene releer esta entrada como una pieza de memoria antifranquista y cultura popular. A veces una canción dice con más claridad que un discurso que no puede haber reconciliación verdadera mientras la injusticia siga enterrada con honores.
El artista gallego Enrique Tenreiro pintó ayer miércoles, 31 de octubre, una paloma de la paz y la frase 'Por la libertad' en la lápida de la tumba de Francisco Franco en el Valle de los Caídos.
Según ha informado Patrimonio Nacional a Europa Press, los hechos se produjeron a las 10.50 horas y Enrique Tenreiro "había introducido la pintura en la Basílica en un recipiente de plástico, que no puede detectarse por los sistemas de seguridad existentes".
Enrique Tenreiro y su pintada en la lápida de Franco
Esta acción del artista ha tenido distintos defensores y detractores.
Algunos, como es mi caso nos identificamos con la acción y con el contenido de la canción de Siniestro Total, “Bailaré sobre tu tumba”.
Te
mataré con mis zapatos de claqué
Te axfisiaré con mi malla de ballet
Te ahorcaré con mi smoking
Why morirás mientras se ríe el disc-jokey
Why bailaré sobre tu tumba
Why bailaré sobre tu tumba
Te degollaré con un disco afilado
De los Rolling Stones o de los Shadows
Te tragarás la colección de cassettes
De las Shangri-las o las Ronettes
Why bailaré sobre tu tumba
Why bailaré sobre tu tumba
Te clavaré mi guitarra
Te aplastaré con mi piano
Te desollaré con mis platillos
Te trepanaré con mi órgano Hammond
Why bailaré sobre tu tumba
Why bailaré sobre tu tumba
Why bailaré sobre tu tumba
Why bailaré sobre tu tumba
Otros, como Pablo Iglesias, defienden que “no hay que profanarlo, hay
que sacarlo de ahí con respeto”.
Habrá
que procurar pues desenganchar la losa que cubre sus huesos de mierda con sumo
cuidado y delicadeza. Procurando que no se raye, para que sus actuales seguidores
no se molesten. Luego, habrá que preguntar: “¿Franco, fascista, sigues ahí? ¿No
te has movido? ¿Tienes inconveniente en que te saquemos? Lo haremos con suma
delicadeza y respeto”.
Con
el mismo respeto que él tuvo como responsable del asesinato de centenares de
miles de personas, del exilio de decenas de miles de personas, de la tortura de
miles y miles de personas, de la supresión de la libertad de millones y
millones de personas durante los cuarenta años que ejerció su oprobiosa
dictadura. ¡Pues no!
EN
1945, Hitler se suicidó de un disparo en la cabeza y su esposa Eva Braun con
cianuro. Sus asistentes envolvieron sus cuerpos en una alfombra y los metieron
en un agujero de obús. Otto Günsche los roció con unos 200 litros de gasolina sacados
de los automóviles. Como el fuerte viento impedía acercar una cerilla, Bormann prendió
una antorcha y se la pasó a Erich Kempka, que encendió los cadáveres en
presencia de Goebbels y de otros dignatarios nazis.
EN
1945, Musolini fue fusilado y su cadáver y el de otros jerarcas fascistas fueron
colgados en el techo de una gasolinera en la Plaza de Loreto, siendo sometidos
a todo tipo de ultrajes.
Y
ahora en 2018, 73 años después, todavía se discute en Las Españas cómo se saca
y donde coño se llevan sus huesos de mierda para evitar las peregrinaciones de sus
aventajados alumnos del tripartito formado por VOX, el Partido Podrido y Ciudagramos. Y Pablo Iglesias nos habla de respeto. ¡Pablo, por favor! ¿Te la coges con papel
de fumar o qué?
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