viernes, 4 de mayo de 2018

50 años de Mayo del 68


¿Qué queda de Mayo del 68? Estamos sufriendo un vertiginoso retroceso al pasado, a oscuras épocas pretéritas en blanco y negro, que ya creíamos superadas. Somos víctimas de un infame retroceso social, económico y político, que vulnera constantemente nuestros derechos y libertades más elementales.

No hay ninguna persona o personas concretas responsables de este retroceso. Lo es todo el sistema en su conjunto. Un sistema opresor al servicio de una minoría privilegiada que acapara los recursos, impide o limita a la mayoría de la población satisfacer sus necesidades humanas básicas, recorta nuestros derechos más elementales e inventa justificaciones culturales para intentar convencernos de las bondades del sistema y de la imposibilidad de cualquier alternativa.
50 años de Mayo del 68

La canción de Ismael Serrano “Papa cuéntame otra vez…” describe magistralmente lo que pasó y lo que está pasando. Clica en el botón “Lee más” para oír y ver el vídeo de la canción y para leer su letra. Merece la pena. No podemos permitir que las luchas del pasado caigan en el olvido de las nuevas generaciones.

Papá, cuéntame otra vez ese cuento tan bonito
de gendarmes y fascistas y estudiantes con flequillo.
Y dulce guerrilla urbana en pantalones de campana,
y canciones de los Rolling y niñas en minifalda.
Papá, cuéntame otra vez todo lo que os divertisteis
estropeando la vejez a oxidados dictadores,
y cómo cantaste Al vent y ocupasteis la Sorbona
en aquel mayo francés en los días de vino y rosas.
Papá, cuéntame otra vez esa historia tan bonita
de aquel guerrillero loco que mataron en Bolivia,
y cuyo fusil ya nadie se atrevió a tomar de nuevo,
y como desde aquel día todo parece más feo.
Papá, cuéntame otra vez que tras tanta barricada
y tras tanto puño en alto y tanta sangre derramada,
al final de la partida no pudisteis hacer nada,
y bajo los adoquines no había arena de playa.
Fue muy dura la derrota: todo lo que se soñaba
se pudrió en los rincones, se cubrió de telarañas.
Y ya nadie canta Al vent, ya no hay locos ya no hay parias,
pero tiene que llover aún sigue sucia la plaza.
Queda lejos aquel mayo, queda lejos Saint Denis,
que lejos queda Jean Paul Sartre, muy lejos aquel París,
sin embargo a veces pienso que al final todo dio igual:
las ostias siguen cayendo sobre quien habla de más.

Y siguen los mismos muertos podridos de crueldad.
Ahora mueren en Bosnia los que morían en Vietnam.

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