sábado, 12 de enero de 2019

Chesck

Una mierda de Justicia

ACTUALIZADO EN MAYO DE 2026

Este texto fue escrito desde la indignación ante una justicia que demasiadas veces parece más severa con los débiles, las mujeres, los disidentes o los movimientos sociales que con quienes ocupan posiciones de poder. El título era duro, pero expresaba una sensación social real: la distancia entre la ley como promesa de igualdad y la justicia como experiencia concreta.

Leído hoy, el texto no debe entenderse solo como un desahogo. Habla de algo más profundo: la desconfianza que aparece cuando las instituciones judiciales parecen incapaces de escuchar el dolor social, reconocer las desigualdades de partida o medir con la misma vara a quienes no tienen la misma fuerza.

Una democracia necesita tribunales independientes, pero también necesita una justicia comprensible, sensible y sometida a crítica pública. Cuando las sentencias se viven como humillación, impunidad o castigo selectivo, el problema ya no es solo jurídico. Es político, social y moral.

Por eso conviene releer esta entrada como una crítica a la justicia cuando deja de parecer justicia. No para negar la necesidad de leyes y garantías, sino para recordar que ninguna institución debe quedar por encima de la dignidad, la igualdad y el derecho de la ciudadanía a cuestionarla.



Hoy hay una nueva muestra de la mierda de Justicia que tenemos en las Españas.

La Audiencia Provincial de Navarra mantiene en libertad a los 5 violadores de “La Manada”, a pesar de estar condenados a 9 años de prisión.

Los violadores de "La Manada" siguen en libertad a pesar de estar condenados

Este trato favorable a “La Manada” contrasta con el encarcelamiento de los jóvenes de Alsasua, con el del anarquista vegano Nahuel y con el de los independentistas catalanes. Encarcelados todos ellos antes de juicio.

sábado, 29 de diciembre de 2018

Chesck

Mensaje de Nochebuena de Felipe VI

ACTUALIZADO EN MAYO DE 2026

Este texto fue escrito a partir del mensaje de Nochebuena de Felipe VI. Más allá de aquel discurso concreto, la entrada señalaba una cuestión de fondo: el papel de la monarquía como institución heredada, no elegida, situada en el centro simbólico del Estado.

Leído hoy, el texto no debe entenderse solo como una reacción a un mensaje navideño. Habla de la dificultad de llamar democracia plena a un sistema que conserva en su cúspide una jefatura del Estado transmitida por nacimiento, blindada por la tradición y presentada como neutral incluso cuando interviene en momentos de fuerte conflicto político.

La cuestión republicana no es solo una preferencia estética entre corona o bandera tricolor. Es una pregunta sobre igualdad, responsabilidad pública y soberanía popular: si todos los cargos del Estado deben poder ser elegidos, discutidos y sustituidos por la ciudadanía.

Por eso conviene releer esta entrada como una crítica democrática a la monarquía. No por nostalgia retórica, sino porque ninguna institución hereditaria debería quedar fuera del examen público en una sociedad que aspire a decidirlo todo desde abajo.



Felipe VI es un parásito cuyo único objetivo es mantener los privilegios de la casta en el poder. Igual que hicieron su padre y todos sus antepasados en el trono. Es un individuo de pocas luces, que aconseja y pontifica con todo descaro sobre la vida de millones de personas que desconoce.
Cualquiera podía adivinar su discurso: La Transición fue la base de nuestra libertad, bla, bla, bla; Las reglas respetadas por todos, bla, bla, bla; La convivencia es el actual patrimonio que tenemos los españoles, bla, bla, bla; La defensa de la Constitución, bla, bla, bla; La unidad de España, bla, bla, bla…..
Chesck

Las Saturnales romanas origen de las fiestas navideñas

ACTUALIZADO EN MAYO DE 2026

Este texto fue escrito para recordar que muchas celebraciones actuales no nacieron de una sola tradición pura, sino de capas sucesivas de ritos, apropiaciones, mezclas culturales y resignificaciones históricas. Las fiestas navideñas no pueden entenderse solo desde el cristianismo: también arrastran huellas de celebraciones anteriores vinculadas al invierno, al ciclo solar, al banquete, al descanso y a la inversión temporal del orden cotidiano.

Leído hoy, el interés de esta entrada no está en negar el sentido religioso que muchas personas dan a la Navidad, sino en mostrar que ninguna tradición cae del cielo ya terminada. Todas se construyen, se transforman y se disputan. Lo que una época presenta como sagrado, otra lo mezcló antes con fiesta popular, calendario agrícola, poder político o necesidad comunitaria.

Las Saturnales romanas permiten mirar la Navidad desde otro ángulo: como una fiesta atravesada por comida, regalos, suspensión parcial de jerarquías, exceso controlado y deseo de luz en medio del invierno. Esa mirada no empobrece la celebración. Al contrario, la vuelve más humana, más histórica y menos sometida a una única lectura oficial.

Por eso conviene releer esta entrada como una invitación a mirar las fiestas con espíritu crítico y curioso. También la Navidad, como toda tradición viva, habla de quién manda sobre los símbolos, quién los hereda y quién tiene derecho a celebrarlos de otra manera.



Las fiestas navideñas no tienen origen cristiano. Su origen son las saturnales romanas en honor a Saturno, dios de la agricultura, que se celebraban del 17 al 23 de diciembre. 

El 25 de diciembre celebraban el nacimiento del dios Sol, el Sol Invictus, cuando el solsticio de invierno hace que los días sean más largos.



domingo, 23 de diciembre de 2018

Chesck

Dos años por grabar en la Cripta de los Caídos de Pamplona

ACTUALIZADO EN MAYO DE 2026

Este texto fue escrito cuando todavía resultaba escandalosamente posible perseguir penalmente a quienes intentaban documentar lo que ocurría en la cripta del Monumento a los Caídos de Pamplona. El caso de Clemente Bernad y Carolina Martínez no hablaba solo de una grabación. Hablaba del choque entre memoria democrática, derecho a informar y persistencia simbólica del franquismo.

Leído hoy, el texto gana otra dimensión. Aquel edificio ya no puede verse solo como un resto incómodo del pasado. Es una pieza activa de la disputa por la memoria: qué se recuerda, qué se oculta, quién tiene derecho a mirar y qué poderes siguen defendiendo espacios de exaltación franquista como si fueran ámbitos privados.

La cuestión de fondo sigue siendo la misma: una democracia no se mide solo por sus leyes, sino por su capacidad para mirar de frente sus zonas oscuras. Cuando investigar, filmar o contar lo que ocurre en un lugar cargado de memoria represiva acaba ante los tribunales, el problema deja de ser una cámara y pasa a ser el miedo a la verdad.

Por eso conviene releer esta entrada como una pieza sobre memoria, censura y franquismo persistente. La cripta no era solo un espacio físico. Era una pregunta política: qué hacemos con los lugares que todavía protegen a los vencedores y siguen negando plena reparación a las víctimas.


Clemente Bernard y Carolina Martínez se enfrentan a dos años de cárcel y a una multa de 12.000 euros por revelación de secretos en la grabación de la película "A sus muertos" en la cripta del Monumento de los Caídos en Pamplona.

Dicho monumento es el segundo monumento franquista más grande de España y tiene en su cripta las tumbas de los generales golpistas Mola y Sanjurjo, que fueron exhumados en 2016.

Monumento a los Caídos en Pamplona