En la imagen, el Congreso con un «SPAM» tachado. ¿Te molesta que te llamen para cambiar de compañía de teléfono? En 2018, una ley permitió a los partidos hacer lo mismo para pedirte el voto. Con lo que publicas en internet. Así fue, y así acabó.

Desde diciembre de 2018, los partidos pueden freírte a propaganda electoral sin que les hayas dado permiso. Pueden enviarte todos los mensajes que quieran por SMS, correo, Facebook, Instagram, Twitter…
La Ley de Protección de Datos (LOPD), aprobada por el Senado, da carta blanca a los partidos para acosarte sin que los multen.
Según esta ley, los partidos pueden sacar tu teléfono o tu correo de las páginas web y de las redes sociales. Y también todo tipo de información: qué problemas te interesan, a qué partido apoyas, por qué cambiaste tu voto, qué opinas de las pensiones, la educación o la inmigración, qué fotos de una manifestación has publicado, si estás a favor de la unidad de España, de la independencia o del derecho a decidir…

Listas blancas y listas negras
Con esta información, los partidos harán perfiles ideológicos. Y los agruparán en listas blancas y listas negras.
Estarás en la lista blanca de un partido cuando tus preferencias coincidan con sus propuestas: vivienda, inmigración, sexismo, unidad de España, independencia… Y estarás en su lista negra cuando sean contrarias. VOX, Falange, PP, Ciudadanos y otros podrán ponerte en su lista negra. A saber lo que harán luego con esas listas.

El rastreo de datos y de opiniones políticas no está permitido en Francia, Italia o Gran Bretaña, por poner unos ejemplos. Expertos y juristas lo llaman la legalización del Cambridge Analytica español. Y FACUA ha advertido que el uso indiscriminado de datos personales facilitará que circulen las fake news.
Unidos Podemos recurrirá la ley al Tribunal Constitucional. Dice que legaliza que los partidos espíen a la gente en internet. Y considera muy peligroso que los partidos puedan hacer perfiles ideológicos, guardarlos y usarlos para fines que no son electorales. Algo alarmante, con la avalancha de fake news de la extrema derecha.
Al final, el Constitucional les paró los pies. Tras un recurso del Defensor del Pueblo, el 22 de mayo de 2019 anuló el artículo que permitía a los partidos recopilar nuestras opiniones políticas.
Y si tampoco quieres su propaganda en el buzón, lee ¿Cómo dejar de recibir propaganda electoral?.