Cada 8 de abril es el Día Internacional del Pueblo Gitano. Recuerda el primer Congreso Mundial Gitano, en Londres, en 1971. Allí nacieron su bandera y su himno.

La bandera y el himno
La bandera gitana es azul y verde: el cielo y el campo. En el centro lleva una rueda de carro roja. Simboliza el camino del pueblo gitano desde la India hasta la libertad.
El himno se llama «Gelem, gelem». Significa «Anduve, anduve». Puedes escucharlo aquí, con un fotomontaje reivindicativo:
En 1990, el cuarto Congreso Internacional Gitano, en Serock (Polonia), fijó el 8 de abril como su día internacional.
La ceremonia del río
Uno de los actos más bonitos de ese día es la ceremonia del río. Las mujeres echan pétalos de flores al agua. Los hombres encienden velas.
Así recuerdan a sus antepasados. Sobre todo a las víctimas gitanas del nazismo en la Segunda Guerra Mundial.
En Barcelona se hace cada año en el canal del río Besòs. Y la bandera gitana ondea en el balcón del Ayuntamiento.
Más que una fiesta
El día sirve para acercar la cultura gitana a todo el mundo. Pero también para mostrar cómo vive hoy el pueblo gitano: en la escuela, en el trabajo, en la vivienda.
Un ejemplo es la segregación escolar. Muchos niños y niñas gitanos estudian en escuelas casi solo gitanas. Lo denuncia este vídeo de la Fundación Secretariado Gitano:
Hoy
Se calcula que en España viven unas 750.000 personas gitanas. Es la minoría más antigua del país: llegaron hace unos 600 años, en 1425.
Desde 2022, el antigitanismo está en el Código Penal. La Ley Orgánica 6/2022 lo incluye entre los motivos de los delitos de odio.
Aun así, la discriminación sigue. La Fundación Secretariado Gitano recoge cada año cientos de casos en su informe anual: en bares y tiendas, en el acceso a la vivienda, en el trabajo y en las redes.
Por eso el 8 de abril no es solo un día de fiesta. Es un día para decir basta al racismo contra el pueblo gitano.