La Constitución dice que España es un Estado aconfesional. Pero cada Semana Santa vemos a ministros y militares en las procesiones. Y el Gobierno indulta presos a petición de las cofradías. Eso tiene un nombre: nacional-catolicismo.

Semana Santa de 2018
Escribí esto en la Semana Santa de 2018. Según el Ministerio de Defensa, militares de los tres ejércitos participaron en más de 200 actos religiosos y culturales en todo el país.
Defensa dijo que eso no contradecía la aconfesionalidad del Estado. Pero los propios ministros de Rajoy la ponían en duda.
El Jueves Santo, cuatro ministros fueron a Málaga, al Cristo de la Buena Muerte de la Congregación de Mena: Zoido (Interior), Cospedal (Defensa), Catalá (Justicia) y Méndez de Vigo (Educación). También la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, del PSOE, hizo de mayordoma en otra cofradía.

Militares en las procesiones
Lo más llamativo era la cantidad de militares. El Ejército de Tierra estuvo en 152 actos en 80 ciudades: Badajoz, Málaga, Sevilla, Córdoba, Valladolid… La Armada, en Lugo, Zamora, Cádiz o Las Palmas. El Ejército del Aire, en Cartagena, Granada o Getafe.
Y la bandera ondeaba a media asta en todos los cuarteles y en el Ministerio, desde el Jueves Santo hasta el Domingo de Resurrección. Por la muerte de Cristo.

Defensa se justificaba con una sentencia del Tribunal Constitucional de 2011. Decía que, cuando una tradición religiosa forma parte de la sociedad, los poderes públicos no la apoyan por participar en ella. Y que los militares van de forma voluntaria desde 1994.

Indultos de Semana Santa
Por si fuera poco, en 2018 el Gobierno concedió cinco indultos a petición de las cofradías. En los cinco años anteriores, ya había concedido 74.
Mientras tanto, se juzgaba a mujeres por una procesión feminista. Fue la del Coño Insumiso de Sevilla. Las absolvieron, como cuento en esta publicación.

Hoy
Algo ha cambiado. En 2019, la ministra Margarita Robles dejó de poner la bandera a media asta en los cuarteles en Semana Santa.
Pero los militares siguen en las procesiones. En 2022, unos 470 militares participaron en actos religiosos. La Legión sigue llevando cada año el Cristo de Mena en Málaga.
Y los indultos siguen: en 2024, el Gobierno concedió seis a petición de cofradías.
Un Estado aconfesional de verdad no manda soldados a las procesiones ni indulta por Semana Santa. Por eso lo sigo diciendo: ¡no al nacional-catolicismo!