lunes, 13 de agosto de 2018

¿Es Ciudadanos un partido prefascista?

¿Son fascistas los escuadrones promovidos por Ciudadanos para provocar violencia donde no la hay? Sí. Claramente sí. Ciudadanos ha evitado condenar el franquismo (ver video) y nunca le han molestado ni los símbolos, ni las banderas franquistas. Pero pancartas y lacitos amarillos sí. 
Defienden los espacios públicos, pero no quieren que en ellos se exprese todo el mundo. Eliminan las expresiones que no les gustan. Cuando lo hacen con agresión y violencia, eso es fascismo. Algo que no ha hecho ni el PP.


No son lo mismo las ideas que los actos con que dichas ideas se defienden. Las ideas enriquecen el debate y aportan puntos de vista diferentes. Deben poder expresarse todas, especialmente las que no compartimos. Lo que es inadmisible son ciertas formas de defender las ideas. Defender una Euzkadi independiente es admisible, hacerlo mediante la lucha armada, no. Defender una idea ultraconservadora de España es admisible, imponerla mediante un golpe de Estado, no. Defender el ultranacionalismo español de Ciudadanos es admisible, eliminar expresiones independentistas mediante escuadrones violentos, no.
Agredió en Verges con la escalera y con un cuchillo de 15 cm. de hoja

Las personas no compartimos muchas ideas, pero no las vamos combatiendo a sangre y fuego. A mí, sólo me gustan las cruces artísticas. No me gustan ni amarillas, ni blancas. Ni en playas, ni en ningún sitio. Considero un error poner cruces en las playas.  Pero no voy agrediendo gente para quitarlas. Ni de las playas, ni de las iglesias, ni de ningún sitio. Tampoco me convencen los lacitos. Sólo me he puesto el de la lucha contra el SIDA, antes del boom de los lacitos.
Mucho menos me gustan las banderas. No he llevado ninguna en toda mi vida, si bien he estado rodeado, especialmente en el pasado, de banderas anarquistas y anarcosindicalistas. Pero, aunque no me gusten ni las cruces, ni los lacitos, ni las banderas, defiendo el derecho a que cada cual se exprese como quiera. A excepción de la simbología nazi, fascista o franquista, que debe estar prohibida por tener como objetivo acabar con nuestra libertad. Es lo que Karl Popper llamó la paradoja de la tolerancia: “no tiene que haber ningún tipo de tolerancia con el intolerante”.
Joan, 82 años, agredido en la playa de Canet de Mar

Las pancartas por la libertad de los presos políticos independentistas constituyen una reivindicación legítima, que debería apoyar todo demócrata. No hay ninguna duda de que son presos políticos. Los tribunales europeos lo tienen claro y han desmontado la versión del juez Llarena. Y si hablamos de violencia para justificar la sedición y rebelión, ha habido más violencia en la huelga de taxistas de Barcelona que en toda la historia del “Prucés”.
En Cataluña, Ciudadanos se está convirtiendo en un partido pre-fascista que, de seguir esa línea, debería ser ilegalizado. Su objetivo es claro: realizar acciones para provocar un enfrentamiento que no existe. Arrimadas da la consigna de que se retiren lazos amarillos y pancartas. A continuación, aparecen escuadrones que provocan enfrentamientos violentos con la población. En el colmo del cinismo, dice que es para que los espacios públicos sean de todos. Argumento que igualmente podrían utilizar otros para quemar las casetas de Ciudadanos que estén en la vía pública o para sabotear las pantallas de los partidos de la selección española.

Siguiendo esta estrategia, en Canet de Mar, un grupo de militantes de Vox y de Ciudadanos se enfrenta en la playa y agrede a quienes han puesto cruces amarillas. En Verges, un delincuente es contratado por Ciudadanos junto con 5 encapuchados (esto Ciudadanos lo negará) y se enfrenta a los vecinos con una escalera y con un cuchillo con una hoja de 15 cm. Es un escuadrón itinerante, que ha realizado acciones en otras poblaciones de Cataluña. En Reus, un grupo de Ciudadanos asalta el Ayuntamiento, quita una pancarta en favor de los presos y se vanagloria de ello en las redes sociales. Y así podríamos citar acciones y más acciones.
La estrategia de Ciudadanos la resume muy bien el tuit de Eduardo Llorens al comentar el asalto al Ayuntamiento de Reus:  “La acción es buena. Muy buena. Hay que forzar la reacción violenta de los independentistas. El relato de rotura social lo tenemos bien construido, pero faltan actos de violencia suyos donde consolidarlo. Al final saltarán, es cuestión de insistir”.
La estrategia de la provocación busca crear enfrentamiento social donde no lo hay
Lo dicho. Ciudadanos en Cataluña es un partido pre-fascista. Es basura, pura basura.

No hay comentarios:

Publicar un comentario