sábado, 4 de noviembre de 2017

¿Es Merlí una serie racista, xenófoba y sexista?

Crítica de algunos capítulos de la serie MERLÍ, de TV3 de Cataluña, especialmente del capítulo en el que Merlí, el profesor de filosofía del Instituto Angel Guimerá, trata el tema de Karl Marx en clase. En dicho capítulo se muestran unas relaciones racistas, xenófobas y sexistas.  

Merlí, el profesor de Filosofía del Instituto Angel Guimerà
Antes de empezar este post, sólo quiero aclarar que durante más de 40 años he sido profesor de Filosofía de Instituto. Alguno y alguna de quienes me seguís en este Facebook fuisteis alumnos míos de mis primeros años, otros lo sois de mis últimos años, en el Instituto Español de Tánger, en Marruecos. Además, es obvio, soy hombre y, como todos sabéis, también soy "catalanito" de nacimiento, aunque me considero "ciudadano del mundo".
Todo esto viene a cuento de la crítica a la serie Merlí de TV3, que va por su tercera temporada con un importante éxito especialmente entre los jóvenes y adolescentes. La serie trata de la vida de un instituto, a partir de la experiencia de un profesor de filosofía que, en cada capítulo, trata en clase de segundo de bachillerato un autor diferente (sólo ha tratado una única autora en las tres temporadas, Ana Arend, desconociendo otras filósofas de la historia).
La serie es comercial y tiene gran éxito entre los chicos y chicas adolescentes, y no tan adolescentes, hasta el punto de que a continuación de cada capítulo hay un debate con alumnos y alumnas de un Instituto de Cataluña, cada vez uno diferente. A mi la serie me gusta, porque me recuerda mis clases de filosofía y algunas de las vivencias que compartí con el alumnado. De hecho, todavía se queda muy corto con algunas de las vivencias que compartí como profesor.
Al margen de que se trata de una serie de ficción y de que hay que reconocer al autor la libertad de creación que el cree conveniente, considero que hay algunos fallos en el modelo de la clase del Instituto que pretende reflejar la realidad.
Para empezar, no trata adecuadamente el tema de la migración y la interculturalidad y no refleja la realidad existente. Cualquier clase de Instituto en Cataluña tiene un mínimo de un 25 por 100 de inmigrantes y, según las zonas en que está enclavado, muchos más. En mi último instituto de Barcelona se superaba el 50 por 100. En la serie casi todos los alumnos y alumnas son "catalanitos" y cuando los inmigrantes aparecen, por ejemplo en el capítulo en que se trata a Karl Marx, aparecen los latinos como pandilleros, que se lían a hostias con los "catalanitos" por que están ocupando "su parque". También se presenta a unos chinos mafiosos, que se llevan la televisión y otros enseres ante la estafa de que han sido objeto por el padre de uno de los "catalanitos".
Por último, el profesor de filosofía, cuando cumple 60 años y está deprimido, contrata los servicios de una prostituta. Lo cual es un modelo a seguir para todos los machos heterosexuales que ven la serie. Esto muestra una actitud sexista y de normalización de la utilización del cuerpo de las mujeres como una mercancía. Por cierto, en un curso y medio, ya ha tenido relaciones sexuales con dos profesoras y con dos madres de alumnos, una de ellas la presidenta de la AMPA. Y todavía falta medio curso y todo eso con 60 años. Nada que objetar a su edad, sencillamente notar que a esa edad es más difícil que los ligues te persigan a ese ritmo.
Todo esto lo reflejan mejor que yo, las críticas de la Generalitat y del Ayuntamiento de Barcelona. Por cierto, felicito a la Comisionada de Migracions e Interculturalitat del Ayuntamiento de Barcelona, Lola López, que fue una de mis alumnas de filosofía cuando empecé a dar clase y Franco todavía estaba vivo. ¡Muy bien Mariló!
Para ver más sobre toda esta polémica, clica en la imagen.

Clica en la imagen para leer las críticas a la serie








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