viernes, 21 de abril de 2017

Ajoblanco Libertario 1977

La exposición "Ajoblanco Libertario 1977" se realiza después de doce trabajosos años de conversaciones y negativas de todas las autoridades, comisarios y directores de centros culturales y museos de Barcelona.
Quienes tienen el poder no quieren que se recuerde que en el 77-78 hubo una alternativa de Ruptura, distinta de la Reforma del franquismo que finalmente acabó imponiéndose. Informar de esta alternativa es criticar todo el relato hegemónico de la Transición impuesto por las fuerzas que pactaron la Reforma.
En este reportaje comprenderás lo que la revista Ajoblanco representó en 1977 y su plena vigencia en la actualidad.



LUGAR: Fundació Suñol. Nivell Cero. Calle Rosselló 240. Barcelona.
FECHA: del 31 de marzo al 5 de mayo.
HORARIO: de lunes a viernes de 11 a 14h y de 16 a 20h; sábados de 16 a 20h; domingos y festivos cerrado.
Si viviste la Transición, ya conociste la revista Ajoblanco. En esa época, Ajoblanco aglutinó a su alrededor a diversos colectivos y a miles de jóvenes libertarios, críticos con el franquismo y la Transición: antimilitaristas, feministas radicales, grupos de liberación homosexual, ateneos libertarios, ecologistas, naturistas, antiparlamentarios defensores de la acción directa, estudiantes y profesores por un aprendizaje libertario, etcétera. En la exposición “Ajoblanco Libertario 1977” encontrarás una selección de algunos de los artículos de aquel período y revivirás sus vivencias.

Si no viviste la Transición, con mucho mayor motivo debes ver la exposición “Ajoblanco Libertario 1977”. Conocerás que ese año hubo una alternativa de cambio profundo de la sociedad que defendía la Ruptura frente a la Reforma del franquismo. Una alternativa posteriormente silenciada por la imposición del relato único de quienes pactaron la Transición: por un lado, los dirigentes tardo-franquistas, que sólo querían mantener sus privilegios; por otro, los partidos de izquierda PSOE y Partido Comunista, que lo único que querían era ser legalizados y aceptados por los dirigentes tardo-franquistas. 

Unos y otros rechazaron la Ruptura con el franquismo utilizando el control que tenían de los medios de comunicación. Como ello no fue suficiente, desde el Ministerio del Interior se diseñó el atentado del caso Scala, en el que murieron cuatro trabajadores. Para ello se utilizó al confidente policial Joaquín Gambín, como él mismo reconoció años más tarde, siendo condenado por la Audiencia de Barcelona a 7 años de cárcel, 9 menos de los que había pedido el fiscal. Sin embargo, el ministro del interior Rodolfo Martín Villa, al día siguiente mismo del atentado lo atribuyó a los anarquistas, detuvo a más de 70 personas y criminalizó a todos los disidentes críticos con la Transición calificándolos de terroristas. Todos los medios de comunicación repitieron machaconamente una y otra vez esa mentira, para poner fin al gran apoyo social que tenía la Ruptura con el franquismo.

40 años después, nada ha cambiado. Los herederos del franquismo continúan manteniendo sus privilegios y los partidos de izquierda continúan apuntalando el sistema. Ahora, cuando en 2017 es evidente la crisis del sistema heredado de la Transición, informar de que existió y de que existe una alternativa distinta, sigue teniendo más vigencia que nunca.

No estamos viviendo una época de cambios, sino un cambio de época. Es el momento de impulsar la Ruptura del fracasado sistema de la Transición.


PARÍS 68 - BARCELONA 77.   Chesck Boldú

París fue el 68 y Barcelona el 77, un año de extraordinaria agitación social, cultural y política tras 39 años de franquismo.


Las nuevas generaciones querían romper con los postulados jerárquicos y autoritarios de sus hermanos mayores y optar por una transformación real de la vida cotidiana. Una parte importante de los lectores de Ajoblanco impulsó el movimiento libertario y desató una amplia red social compuesta por infinidad de colectivos, ateneos y alternativas viables: la autogestión en los medios de producción, las energías blandas, el urbanismo humanista, el aprendizaje libertario, la amnistía total, el sexo libre, el feminismo, la liberación homosexual, la lucha a favor del aborto, la supresión del servicio militar, los municipios libres, los ateneos libertarios y la democracia directa.
Barcelona fue la capital de ese amplio movimiento emancipador que concitó una participación masiva. El mitin de la CNT, celebrado el 2 de julio en Montjuïc, fue el mayor de la transición. Tres semanas después, se celebraron las Jornadas Libertarias Internacionales, que reunieron a medio millón de personas. Y, en septiembre, la huelga de gasolineras paralizó la ciudad.
Cuarenta años después, en un contexto de crisis del orden político que surgió de la Transición, los propios creadores de Ajoblanco revisan la implicación de la revista en los movimientos sociales de la época, cuya vigencia permanece más viva que nunca.


El Ajoblanco sobre las Fallas de Valencia, secuestrado, suspendido y multado

EL CONSEJO DE MINISTROS SECUESTRÓ AJOBLANCO, SUSPENDIÓ SU EDICIÓN CUATRO MESES Y LO MULTÓ CON 250.000 PESETAS
La revista Ajoblanco dio voz a las propuestas culturales reprimidas por el nacional-catolicismo franquista. De octubre del 74 a junio del 75 tuvo una etapa pop/underground, seguidora de la contracultura norteamericana, de Antonin Artaud, de Dadá y de los surrealistas, inspirándose en el arte pobre, el arte conceptual, los undergrounds pioneros y el rock progresivo. De septiembre del 75 a noviembre del 76 tuvo una etapa freaks, tratando poesía experimental, comunas, activismo ecologista, antipsiquiatría, expresiones críticas de cine en Super 8, etcétera.

¡FOLLAD, FOLLAD, QUE EL MUNDO SE ACABA!
En marzo del 76 Ajoblanco publicó un dossier sobre las fallas de Valencia. Con claras referencias sexuales, dicho dossier reivindicaba los orígenes paganos y dionisíacos de la fiesta popular y la imagen de la fallera como la feminidad que cada primavera debe ser desvirgada, un símbolo de la diosa Deméter. También se publicó un artículo sobre “La fallera mecánica”, la película de Lluís Fernández en la que un travesti es elegido fallera mayor.

Esta imagen, totalmente alejada del tono kitsch y del de 'fallera florero”, generó una gigantesca polémica, con multitud de cartas de grupos de derecha y ultraderecha, quejas del sector más nacionalista de la época, amenazas de bomba, autobuses fletados para ir a dar "una paliza", denuncias al Tribunal de Orden Público y, finalmente, un acuerdo del Consejo de Ministros por el que se secuestró la revista que estaba a la venta, se suspendió cuatro meses su edición y se le impuso una multa de 250.000 pesetas.


Toda esta publicidad gratuita hizo que Ajoblanco pasase de vender 10.000 ejemplares del número de las Fallas, a vender 120.000 en menos de un año.

Las cinco grandes ideas del Ajoblanco Libertario de 1977

ACRACIA, MOVIMIENTO LIBERTARIO, CULTURA, RUPTURA, VIDA COTIDIANA
Tras la suspensión, Ajoblanco volvió a publicarse en diciembre del 76. En esa nueva etapa, Ajoblanco dejó de ser freaks y pasó a ser libertario. En torno a él se agruparon diversos colectivos y miles de jóvenes libertarios, críticos con el franquismo y con la Transición: antimilitaristas, feministas radicales, grupos de liberación homosexual, ateneos libertarios, ecologistas, naturistas, antiparlamentarios defensores de la acción directa, estudiantes y profesores por un aprendizaje libertario, etc.
En el primer número tras la suspensión, me hicieron una entrevista sobre Aprendizaje Libertario y me propusieron coordinar un dossier sobre este tema, dossier publicado en febrero del 77. A partir de ese momento me incorporé al equipo de redacción de la revista. Por aquel entonces yo era Secretario de Formación y Prensa de la CNT de Cataluña, una organización de lucha anarco-sindicalista que en enero del 77 contaba con algunos cientos de afiliados y que en agosto de ese mismo año pasó a tener más de 100.000. Publicar en Ajoblanco me permitió expresar mis opiniones personales sobre todo tipo de temas, sin involucrar en ellas ni al anarco-sindicalismo, ni a la CNT.

En el patio de entrada de laa exposición se muestran cinco grandes paneles con las ideas clave del AJOBLANCO LIBERTARIO de 1977:
ACRACIA
Acracia significa “negación del poder“ y se aplica a todas las relaciones humanas: relaciones entre sexos, relaciones educativas, relaciones en el barrio o municipio, relaciones de lucha sindical, relaciones con el entorno natural, etcétera. Es un concepto más amplio que el de Anarquía, más vinculado este último a las luchas de los trabajadores y sobre cuyo modelo organizativo discreparon abiertamente anarquistas y marxistas en la Primera Internacional. Todos los ácratas son políticamente anarquistas, pero no todos los anarquistas son o han sido ácratas: ha habido obreros anarquistas sexistas, homófobos, dictadores con su familia, etc.
MOVIMIENTO LIBERTARIO
El camino para avanzar en la Acracia consiste en impulsar un movimiento social en el que confluyan personas y colectivos transformadores, que mantengan en todo momento su autonomía y su propia identidad. Sería absurdo pretender impulsar la Acracia organizándose según el modelo tradicional, uniformizador, centralista basado en órganos de poder, más o menos democráticos; es decir, siguiendo el modelo organizativo que se pretende combatir. De otra parte, el “Movimiento Libertario” de Europa está en las antípodas del “Partido Libertario” de Estados Unidos, de clara orientación derechista liberal-conservadora.
CULTURA
La cultura oficial vigente hasta 1977 era la impuesta (o permitida) por el nacional-catolicismo franquista. Películas, obras de teatro, canciones, fiestas populares, libros, periódicos, revistas, cómics, etcétera, tenían que superar el filtro de la censura franquista. En su primera fase, Ajoblanco potenció la contracultura frente a las manifestaciones culturales del franquismo. En 1977, pasó a ser más propositivo, difundiendo las nuevas creaciones que iban siendo toleradas con la incipiente democratización.

RUPTURA
Frente a la Reforma que terminó imponiéndose, Ajoblanco planteó la Ruptura con el sistema franquista. La preocupación fundamental de los partidos de izquierdas, PSOE y Partido Comunista, no fue la transformación profunda de la sociedad, sino ser legalizados y aceptados como partido por los dirigentes tardo-franquistas. Para conseguirlo pactaron la Reforma del franquismo con quienes habían estado gobernando durante los cuarenta años de dictadura, que lo único que querían era mantener a toda costa sus privilegios.
VIDA COTIDIANA
Siguiendo la estela del “Cambiar la Vida”, de Mayo del 68 en Francia, Ajoblanco difundió las alternativas de transformación de la vida cotidiana y las actuaciones individuales y colectivas que pretendían dar respuestas a los problemas y preocupaciones habituales del día a día de la gente.



15 grandes paneles temáticos

En la sala interior, se exponen 15 grandes paneles con las principales secciones de la revista: política, presos, feminismo, sexualidad, antipsiquiatría, ecología, naturismo, educación, minipimer, culturas, comunas, viajes, drogas, radios libres y la cloaca.

Cada panel tiene un color de fondo distinto. En la parte superior está el título del tema seguido de una presentación general. Luego le sigue la reproducción en blanco y negro de unos 6-7 artículos de la revista. En la parte inferior, con el mismo color temático de fondo, se reproduce algún artículo que se quiere destacar.


Revistas originales
Colgadas del techo están las revistas originales de 1977, para que quien quiera pueda hojearlas. Las revistas también se muestran abiertas dentro de una mesa acristalada, mostrando algunos artículos de más relevancia. 

La presentación general de la exposición
En la parte central posterior hay el texto de presentación de la exposición. Este texto es el de la descripción de la segunda fotografía, titulada “PARÍS 68 – BARCELONA 77”.
Este reportaje también está publicado como álbum fotográfico en el Facebook de Crónicas Rebeldes.



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